Hoje acordei cedo e fui de trem para Salamanca (três horas para ir e mais três para voltar) só para ver a minha mãe espanhola, a Luísa, que também está se aposentando. Ela botou o apartamento para vender há um ano e ainda não conseguiu (diz que a crise está dificultando tudo) e a ideia é ir morar com a filha em Madri. Só lembrando, estive lá em novembro de 2008, como se pode ver da postagem 47 à 62, desfrutando da bolsa que ganhei do Cervantes e também fazendo as minhas pesquisas doutorais nas bibliotecas salmantinas. Foi uma experiência fantástica!
Dei-lhe uma camiseta do Pão de Açúcar igual à minha, não é giro? Conversamos bastante, matamos as saudades e acabei almoçando por lá uma deliciosa paella.
Havia uma chica americana hospedada na casa e recém-caída de paraquedas na cidade, então fiz a minha boa ação de hoje e saí de cicerone. Andamos por toda a cidade, dei-lhe várias dicas, mostrei-lhe a Calle Toro, a Plaza Mayor, as catedrais, o astronauta, a universidade, a rã, o meu museu preferido, que é o Casa Lis (de art nouveau/decó, um contraste incrível com a cidade), os doces das monjas, o café Valor, e claro, o Céu de Salamanca
Aproveitei para tirar mais uma foto na Plaza Mayor para a minha coleção:
Ao chegar a Madri, encontrei os indignados do movimento 15M na Porta do Sol. Foi emocionante vê-los com os meus próprios olhos, porque os acompanhei de longe, pelo jornal e com as notícias que a Elena me mandava, torcendo para que contagiassem o mundo todo. Segue o registro fotográfico de uma assembleia no meio da praça:
Para quem não sabe o que é o 15M, veja aqui, aqui e também o artigo que escrevi para o curso do Cervantes no primeiro semestre:
La primavera árabe llega en España
Sin definiciones paralizantes, los indignados quieren vivir una democracia real ya
El Movimiento 15-M, gestado en redes sociales como los del mundo árabe, toma la palabra en la Puerta del Sol, diciendo ¡basta! a la democracia representativa que no representa a nadie y a los políticos que se sujetan al sistema financiero.
Metamorfoseada en una gran ágora desde el domingo, 15 de mayo de 2011, la Puerta del Sol, en Madrid, irradia para todo el mundo los aires de la potencia ciudadana, la indignacion producida pela conciencia de nuestros derechos civiles y la fuerza de uma generación que se levantó para pedir cambios ya. La ola indignada toma cuenta de las plazas de Madrid, de otras ciudades españolas y por todo el mundo, amenazando ganar espacios cada vez mayores.
En los acampamentos improvisados en las plazas, alguns temas son recurrentes y han sido discutidos, como la abolición de leyes injustas, la cuestión de la monarquía, las reformas fiscales, problemas de transportes, las condiciones laborales de la clase política, la mejora y regularización de las relaciones laborales, la democracia directa y participativa, la desvinculación total del Estado y la Iglesía, cuestiones ecológicas, la recuperación de las empresas públicas privatizadas, la reducción del gasto militar, la negativa de intervenir en cualquier escenario de guerra y la recuperación de la memoria histórica.
Seguro que la precariedad, el desempleo, la corrupción, la guerra, entre otras desgracias políticas y económicas, están bajo de toda la indignación, pero la diferencia en ese movimiento, como la de Plaza Tahrir – que logró éxito en sacudir el sistema – parece ser la demanda por una nueva forma de vida, que se puede organizar de otra manera, con prácticas, relaciones y modos de producción renovados. Además de la agilidad de internet, los indignados toman las plazas para debater, reflexionar, decir lo que piensan. No quieren violencia ni golpe de ningun tipo, tienen ganas de relacionarse, quedarse juntos, y compartir esa experiencia com imaginación, colores y magía. Hay alegría de haber vivido para ver movimiento tan promisor.
Se puede decir, en fin, que el 15-M es un movimiento espontáneo, una obra abierta, que todavía está en marcha, pero una cosa es cierta, los indignados han tomado la palabra y les ha gustado.
Euzinha marcando presença num dos ícones da Porta do Sol, que estão no brasão da cidade:
El oso y el madroño
Antes de chegar ao hotel, ainda me deparei com o Lorca e o hotel onde o Borges ficava:
E olhem só como estava a bombar a Calle Cervantes:
É isso aí, amanhã sigo para Granada.

3 comentários:
Los indignados, Garcia Lorca, Jorge Luis Borges, Cervantes son
encuentros inspiradores.
besos
mami
Amiga
Dá beijo à Elena por mim, se voltares a vê-la.
Estás te dvertindo, não?
Bjs
Salomé
Mãe,
Bota inspiradores nisso!
Fala, Teresa!
Estou me divertindo muito, e mando o beijo para a Elena, sim, pode deixar. Nos vemos em Coimbra.
Beijos
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